Isabel

Javier Olivares: “El guionista en España no suele ser conocido”


Javier Olivares, uno de los artífices del éxito de la primera temporada de Isabel, concedió una entrevista a Actualidad24 , donde hace balance del momento delicado que atraviesa la ficción española, habla de su experiencia en este medio y explica como fue su labor de guionizar una serie tan compleja como es Isabel

Javier Olivares

Javier Olivares es historiador, guionista y escritor. Es el único que puede decir “yo maté a Belén Rueda”, en la ficción claro está, y de los pocos madrileños que habla catalán. Se declara ante todo guionista y como tal ha trabajado en series tan conocidas como Los hombres de Paco o Los Serrano y programas de humor como El Club de la Comedia. Asimismo, es director argumental y jefe de guión de la primera temporada de Isabel, la serie de TVE. El éxito de Isabel le ha sorprendido más de un año después de que él le pusiera guión, y peleara hasta el final porque el tema fueran las intrigas políticas. Consiguió su objetivo: esquivar el folletín, y de la extensa documentación recopilada para la serie, ha nacido un libro con el mismo nombre que ya va por la séptima edición.

Te declaras ante todo guionista, pero en el Fórum de la FNAC de Castellana, en un coloquio, llegaste a afirmar que el guionista desde que cuenta una historia hasta que esta se emite por televisión ha desaparecido en el proceso, y dejaste traslucir cierto desengaño por el mundo de la producción de series en España. ¿Por qué este desengaño?

Porque el proceso de producción en España está muy por detrás del que se desarrolla en Inglaterra, Estados Unidos, pero también de Francia, Dinamarca, Israel, Suecia Noruega… Es un proceso en el cuál el creador tiene muy poca importancia.

¿El principal problema de producción de series en España es que no se valora al guionista?

El principal problema de la ficción en España es que el guionista-creador de una serie no es el productor ejecutivo de la misma. En las series que vemos de fuera que nos gustan tanto, el creador de la serie es el que controla como se hace la serie. No la controlan ejecutivos ni directores de guión. El jefe es el que crea la serie. Y aquí en España el que crea la serie, una vez que la crea, se le olvida y se le aparta. En general.

– ¿Cuál es la serie o qué tipo de serie le gustaría escribir a Javier Olivares si no tuviera ninguna limitación?

Muchas. Americana The Wire; europeas Bron, una serie sueco-danesa; una francesa que se llama Les Revenants; inglesas muchas: The Syndicate, Hit&Miss, Shameless, Occupation, White Heat… son las mejores. Por la historia y porque cuentan el mundo como es. No son series como gran parte de las que se hacen en España, que son evasivas, como para entretener. Ves series de familias completamente felices o de un barco abandonado en alta mar y te has olvidado de qué te estaban contando. Aquí ves mucha telefórmula y las series que te estoy contando en realidad son novelas. Se escriben desde los personajes, no desde las peripecias. Tienen una historia, te cuentan algo que empieza y acaba. Y aquí es todo como una especie de continuación de una historia inacabable, cuantos más capítulos mejor. Y, en este sentido, yo creo que la ficción española, desde que llegaron las privadas, frenó su avance de calidad.

¿Cree que hay un límite de temporadas para las series?

Pues una diaria tiene muchos capítulos y podrá tener 2, 3, 4 temporadas. Amar en Tiempos Revueltos es una serie que dura muchos años y está muy bien hecha. Pero yo creo que las series de prime time no deberían tener más de dos o tres temporadas. No deberían durar tanto cada capítulo. Aquí duran 70-80 minutos, mientras que los capítulos fuera no pasan de una hora, suelen ser de 50 minutos y los americanos 40-45. Tendrían que acortarse las series y ser más cerradas, que el que la cree tenga un final por lo menos para cada temporada muy claro.

– Si echas la vista atrás, ¿hay algún proyecto del que digas “dios mío como pude hacer esto”?

Siempre. Todos tenemos nuestros cadáveres en el armario. Uno que hicimos con toda la buena intención pero que el nivel de dirección, incluso el nuestro, no fue el deseado. Se llamaba Ni contigo ni sin ti; y luego otra serie que cree que creo que era muy buena como sitcom, se llamaba London Street pero que la abandoné antes de empezar a producir porque la productora quería cambiarlo todo y preferí dejarlo. Y cuando la vi en pantalla…uff me arrepentí de no haber quitado el nombre.

– En noviembre se conoció que habría una segunda temporada de Isabel ¿Va a participar en esta segunda temporada?

No. Porque en toda serie que creo impongo la condición de ser el productor ejecutivo. Isabel la cree, fui el director argumental pero, cuando ya la tenía hecha, al final no se me concedió la posibilidad de estar en plató, de ser productor ejecutivo. Y como no se me concedió, ni se me iba a dar, dimití. Dimití recién escrita la Biblia y el capítulo 1. Hice Isabel hace más de un año. Lo que pasa es que como TVE guardó la serie y la emitió después, la gente se cree que he dimitido después. Yo les dije que les escribía y les creaba toda la serie, pero que después de acabada me iba de la productora.

– Llegaste a bromear en el Fórum de la FNAC con la posibilidad de dedicarte a partir de ahora solo a escribir libros. ¿Cómo se plantea el futuro? ¿En qué proyectos vas a trabajar o estás trabajando?

Yo siempre creo series y pienso en televisión. No me interesa el cine. Lo que pasa es que al escribir la novela he visto que te permite contar un universo sin que nadie se meta entre medias a cambiártelo. Ahí no te dice nada el productor, no te dice nada la cadena, y no te dice nada el director. Entonces, a veces es un universo que dan ganas de dedicarse a eso porque es donde el creador tiene menos cortapisas para crear. Y tú eres el creador y como tal firmas y todo el mundo lo sabe. El guionista en España no suele ser conocido, no se le suele citar en prensa. En mi caso con Isabel ha sido una excepción. Pero yo incluso tuve mucho conflicto al inicio con la promoción, porque en los making off y en las notas de prensa no existía el guionista. Parecía que la serie se había escrito sola. Desgraciadamente, muchos guionistas no dan la cara ante esos problemas cuando les pasa a ellos. Con esa sumisión, lo que haces es reforzar que te ninguneen.

Fuente:Actualidad24

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